"La división internacional del trabajo consiste en que unos países se especializan en ganar y otros en perder. Nuestra comarca del mundo, que hoy llamamos América Latina, fue precoz: se especializó en perder desde los remotos tiempos en que los europeos del Renacimiento se abalanzaron a través del mar y le hundieron los dientes en la garganta. Pasaron los siglos y América Latina perfeccionó sus funciones..."
Así comienza el libro de Eduardo Galeano, ‘Las venas abiertas de América Latina’ escrito en 1970. Treinta y cinco años mas tarde nada dice que haya cambiado, es mas, las cosas, sin duda, han empeorado. Tan solo un pequeño cambio: la identidad de las sanguijuelas.
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