El otro día vi el anuncio ese de las fuerzas armadas que comentas Iñaki, y por poco me echo a temblar.
Como la gente crea el mensaje que quieren vender, estamos jodidos.
No es verdad que el ejército sea una fuerza de paz, o de solidaridad, o de ayuda en caso de emergencia. Si estuviera regido por personas que tienen esa concepción, seguramente sería democrático y no haría falta una estructura tan jerárquica.
Si fuera verdad, no enseñarían a matar, sino a ser buenos ingenieros para poder contruir puentes o pozos, buenos sicólogos para poder entender a la gente en una situación de emergencia, y unos expertos en primeros auxilios.
Joder, si eso fuera verdad, yo misma colgaba el ordenador, dejaba mi reciente, y odiosa, cenefa de la cocina atrás, y me embarcaba en la aventura.