martes, 10 de enero de 2006
“Volveré y seré millones” dicen que dijo Tupac Katari cuando la corona española lo apresó, lo torturó, lo descuartizó.. creyendo así acabar con la rebeldía indígena de Latinoamérica. Durante un tiempo esa resistencia y rebeldía fue continuada por la esposa de Tupac Katari, Bartolina Sisa, hasta que también fue apresada, torturada, descuartizada, por el sistema común de la época, mandatado desde la corte de Madrid.

En el 67, otro latinoamericano universal, el Ché, iba a dejar nuevas simientes de rebeldía y libertad. Tras asesinarle a sangre fría, los yanquis que intervinieron, para asesorar en directo a los milicos bolivianos, aconsejaron también que sus restos se ocultaran. Y así ocurrió hasta que en el 30 aniversario, los cubanos consiguieron negociar, investigar, y asesorar a las nuevas autoridades bolivianas para averiguar el paradero de esos restos y llevarlos con los honores del caso a Cuba. En esa celebración de los 30 años, entre los numerosos protagonistas, estaba un indio aymara llamado Evo Morales, y allí conversamos con él.

En las elecciones de diciembre del 2005, dejando en ridículo los resultados de todos los anteriores presidentes de Bolivia, este indígena iba a recoger los resultados de ambos ilustres precedentes: Tupac Katari volvió y fue millones. La figura del Ché completaba en feliz sincretismo las aspiraciones comunitarias indias.

No fue la primera vez sin embargo: en las movilizaciones de octubre de 2003, los pueblos de Bolivia, liderados por la ciudad convertida en vanguardia política de Latinoamérica, El Alto, se sublevaron. Hubo cientos de muertos y heridos. Pero el presidente de acento gringo tuvo que irse a Estados Unidos, y se paralizó el destrozo y pérdida de soberanía que se venía fraguando: el gas fue momentáneamente de nuevo boliviano.

Dos años después, Katari volvió por sus fueros convertido en millones, en la primavera de 2005, para impedir el despojo energético. El presidente Mesa renunció, y para detener la avalancha se adelantaron las elecciones… que finalmente culminaron en la elección de Evo Morales, de nuevos diputados y senadores, y de prefectos.

Ayer, el Indio que ha recogido por azares de la lucha, toda la rabia y la esperanza acumulada en el pueblo boliviano, fue recibido en la corte de Madrid. Y no lo mandaron descuartizar, pero sí le adelantaron exigencias: las de las empresas, no la de los ciudadanos y ciudadanas. La del lucro indecente y obsceno, no la de la colaboración para eliminar la pobreza sin eliminar el pobrerío.

Quedó un reto en alto: Si las autoridades españolas van a seguir comportándose como portavoces de multinacionales y con severas inercias colonialistas, o si van a saber respetar la soberanía y culturas de otros pueblos, los indígenas, mestizos, blancos, negros, del Qollasuyu, tierra de guerreras y rebeldes.

(desde Asturies:Ana García y Javier Arjona)
Dilo aquí o calla para siempre
Perpetrado por Izen_Gabe
martes, 10 de enero de 2006 | 17:33
Latinoamerica puede tener las venas abiertas (Galeano dixit), pero aún demuestran un canto hermoso entre la pobredumbre del mundo en hambre. Un canto de voces mudas que claman libertad. Pero la libertad de las personas, de los corazones.
Aún es posible encontrar gentes que se visten de camisa para reivindicar lo suyo y lo de sus hermanos. Gentes de perfiles indios, autóctonos que se saven poseedores de la verdad que le susurra el hambre de su pueblo.
Cocaleros, sindicalistas, peones y granjeros que conocen el olvido y lo combaten. Ejemplos que salvan los pensamientos de izquierdas del papel y los vuelven vida.
Nos ha dejado un regalo "las empresas no deben ser solo económicas, deben ser sociales".
Tanto primer mundo, tanta izquierda del champan, tanto socialismo de bodeguilla para escuchar en el "nuevo mundo" la proclamación de las viejas ideas.
En días como hoy me siento hijo de latinoamerica y de su lucha.
Perpetrado por Manu
martes, 10 de enero de 2006 | 20:22
Yo solo espero que no decepcione a su pueblo ni a toda la izquierda del mundo que tiene sus ojos puestos en él, pero sobre todo a su pueblo.
La Historia me ha enseñado a ser desconfiado, este tío me gusta, y Sudamérica y sus gentes mucho más aún, espero que siga con su revolución.
Una buena señal es lo poco que le gusta a la derecha española, si quereis ver los zafios comentarios sobre él, aquí teneis un post interesante de un blog bastante entretenido: http://revolucionado.blogspot.com/2006/01/sencillamente-asqueroso.html