viernes, 13 de enero de 2006
Dirigida a los interlocutores sociales sobre la "Directiva Bolkestein"

PARTIDARIOS DEL RECHAZO,
¡OS NECESITAMOS!


Desde que se dio a conocer el proyecto de Directiva sobre servicios, el Grupo de Izquierda Unitaria Europea/Izquierda Verde Nórdica del Parlamento Europeo se ha comprometido con las principales organizaciones movilizadas por este tema. Ha lanzado múltiples iniciativas destinadas a sensibilizar a los ciudadanos sobre los importantes riesgos de "dumping social" que encierra este texto y ha apoyado constantemente las solicitudes de retirada de este último. El punto culminante de esta cooperación fue la organización conjunta de un encuentro que reunió en el Parlamento Europeo, el 18 de marzo pasado, y en toda su diversidad, a los artífices de la gran manifestación celebrada al día siguiente, en Bruselas.

Dándose cuenta de la intensidad de la oposición entre los ciudadanos a la perspectiva de este nuevo salto hacia la competencia entre asalariados, algunos gobiernos de la Unión habían afirmado entonces que no adoptarían ese proyecto. ¡O incluso que ya estaba condenado a desaparecer!

Pero ocho meses más tarde, la "Directiva Bolkestein" vuelve al centro de la actualidad, y de una manera especialmente brutal. En efecto, el 23 de noviembre pasado, la comisión competente del Parlamento Europeo rechazó (por 33 votos contra 7) la solicitud de retirada de la Directiva. Y rechazó asimismo las enmiendas destinadas a reducir el campo de aplicación del texto de la Comisión. De forma general, ninguna atenuación significativa de los efectos negativos del proyecto de directiva encontró un apoyo mayoritario. Sin embargo, en la votación final, sólo 10 diputados votaron en contra; 25 votaron a favor y 6 se abstuvieron.

Aunque esa relación de fuerzas dentro de la comisión parlamentaria en cuestión no corresponde sin duda exactamente a la del Parlamento en su conjunto, esta situación no es un buen augurio para la votación en el Pleno prevista, en principio, para mediados de enero de 2006. Esto es una nueva y dramática ilustración de la lejanía que existe entre numerosos diputados europeos y las preocupaciones de una gran parte de sus electores y electoras. En todo caso, llegados a este punto, se impone una conclusión: sin una reacción muy fuerte y clara de los interlocutores sociales (comparable a la del 19 de marzo pasado) en las próximas semanas, corremos el riesgo de ir hacia una derrota importante para millones de asalariados europeos.

Sabemos que se están preparando iniciativas. Para contribuir a su éxito, nos parece útil aportar una información que anime a los partidarios del rechazo de este proyecto de directiva a influir con toda su fuerza en esta lucha: expresando una convicción que no deja de extenderse por los gobiernos europeos, el muy conservador Canciller austriaco, Sr. Schussel (que va a presidir la Unión Europea a partir del 1 de enero próximo), "ha defendido abiertamente la retirada de la propuesta de Directiva sobre servicios", una propuesta que, en su opinión, ¡"no podrá salvarse"! (*) ¡Es decir que una movilización social y ciudadana de envergadura tendría grandes posibilidades de obtener resultados! ¡Están a la defensiva, podemos ganar!

Con este ánimo, el Grupo de la Izquierda Unitaria Europea/ Izquierda Verde Nórdica desea reiteraros su entera disponibilidad a actuar conjuntamente para que se oigan y se respeten en el Parlamento Europeo las exigencias de nuestros conciudadanos, empezando por la que ya constituía el núcleo de las movilizaciones unitarias de la primavera pasada: el rechazo a la Directiva Bolkestein.
Dilo aquí o calla para siempre
Perpetrado por Manu
viernes, 13 de enero de 2006 | 10:27
He leído el post entero y sigo sin tener ni idea de que va lo de la directiva Bolkestein, solo he pillado que va a ser malo para los trabajadores, pero os agradecería mucho si alguno me lo puede explicar(muy por encima).
Eskerik asko
Perpetrado por Pablo
sábado, 14 de enero de 2006 | 14:20
Yo tampoco estoy totalmente al corriente, pero creo que la directiva Bolkenstein pretende introducir el concepto de "competencia" en los servicios públicos.

Por ejemplo, hace unos meses, la Comisión estuvo a punto de prohibir las ayudas a la construcción de vivienda social porque hacían que las empresas públicas ejercieran competencia desleal con las privadas.

Sí, ya se que es alucinante, pero imaginaos lo que supondría en la educación, la sanidad, etc...