La ladera situada entre la playa de Ereaga y el Puerto Viejo, en Getxo, sufrió un nuevo desprendimiento durante la noche del pasado viernes. El derrumbe provocó la caída de 'tierra, algunas piedras y un árbol que estaba seco', según reconoció ayer el responsable del urbanismo local, Andrés Uriarte.
El concejal explicó que tanto él como el técnico municipal responsable visitaron el lugar al día siguiente de producirse la caída para determinar el alcance de este movimiento de tierras. Uriarte aseguró que se trata de 'un corrimiento de carácter superficial'. En cuanto a las causas, el edil apuntó que el 'derrumbe fue motivado probablemente por la intensa lluvia caída la semana anterior'. Uriarte restó importancia al incidente y aseguró que no va afectar en ninguna medida a las viviendas ni a los viales de Algorta, situados en la zona superior de estas laderas.
Sin embargo, el Consistorio ha pedido a la empresa Labein que estudie lo sucedido y, si lo cree oportuno, 'que haga alguna prueba para determinar con mayor exactitud el alcance de este movimiento'. La inestabilidad de varias laderas del municipio ha sido motivo de preocupación de técnicos y políticos de distintas corporaciones en Getxo. En marzo de 1995 un corrimiento de terreno en una zona próxima a la de este último incidente bloqueó el acceso a varios inmuebles residenciales de la calle Satistegi, aisló a 50 familias y condenó a una treintena de turismos a permanecer dos meses encerrados en un garaje. Entonces el problema se achacó a 'las lluvias torrenciales caídas el fin de semana'.
La solución adoptada en aquel caso fue introducir en el monte dos muros de 16 metros, uno a mitad de ladera y otro próximo a la zona afectada. Sin embargo, cinco años después aparecieron nuevas grietas en el mismo lugar, tanto en el muro como en la calzada repuestos tras la obra de asentamiento. A raíz de la aparición de esas fisuras se solicitó a la empresa Labein que propusiera la mejor forma de resolver el problema.
El informe apuntó que las actuaciones necesarias para consolidar estos desniveles, así como los de la zona de Arkotxa, supondrían una inversión superior al millón de euros. El Alcalde de Getxo y los responsable técnicos municipales, estimaron entonces que la situación no era preocupante. Iñaki Zarraoa afirmó que 'si las obras se hacen dentro de cuatro años, tampoco pasa nada'.
(Vía Terra)