I.- Rechazamos el texto constitucional de 1978 porque, desde su concepción hasta su posterior ratificación en referéndum, el ambiente político estuvo presidido por el miedo a una nueva reacción armada de la derecha española. Hablar, constituirse, pensar, votar con miedo, supone una atentado a la Libertad e invalida todo el proceso.
(Continúa leyendo en
Getxo Republikano)