martes, 31 de enero de 2006
Hola de nuevo compañeros, los últimos días he de confesaros que he visto ciertos paralelismos entre la vida política y el aprendizaje de todo cachorro, ya que en ambas prospera la ley del no.

La ley del no de todo cachorro se basa en el no vayas por aquí, no muerdas esto, no chupes lo otro... y todo esto nos lo dicen teóricamente con la intención de que aprendamos el camino adecuado. Así de la misma manera en Getxo, los partidos de la oposición (Partido popular y Partido Socialista), actúan como si fueran los amos y el gobierno municipal el cachorro, es decir, vamos a votar que no a todo lo que tu promuevas estemos de acuerdo o no, y así aprenderás a tenernos en cuenta... ¿no es ilógico? Los cachorros al ser amaestrados aprendemos mejor (os lo digo yo) a base de estímulos gratificantes, apoyo, cariño, en definitiva refuerzos positivos.

¿Por qué utiliza la oposición la ley del no, la política del castigo? Desde luego no es el método más constructivo ni el que más beneficia a la ciudadanía getxotarra. Me planteo que la política tiene un trasfondo más retorcido de lo esperado, y lo que en el fondo interesa a la oposición no es tanto el buen gobierno del municipio como el desgaste de los miembros de dicho gobierno, es decir, el objetivo no es una mejora social sino repartirse el pastel, aunque sea a base de codazos y mordeduras como hacemos los canes.

Todo esto viene a partir del último pleno municipal en el que se ha aprobado el tratamiento de las basuras. Dicho tratamiento ya se llevó a pleno en alguna ocasión pasada con la idea de que saliera la opción incineradora. Inexplicablemente no salió adelante, y digo inexplicablemente por las extrañas posturas que se dieron: Ezker Batua-Berdeak votó no a la incineración de una manera consecuente con la línea ecologista que mantiene como organización, el PNV intentaba promover la incineración como ha venido haciendo en las diferentes instituciones; hasta aquí bien, pero lo inexplicable fue ver que dos partidos que en otras instituciones como la diputación foral han promovido la incineración ahora votaban en contra con el único objetivo de desgastar la imagen de su adversario, importándoles bien poco que no se aplicarán sus ideas en el municipio en el que realmente son cargos electos, e inevitablemente tengo que meter en este sentido en el mismo saco de propulsores de la ley del no tanto al PP como al PSOE, porque han demostrado o tener ideas sin consistencia o no ser coherentes que la verdad en política no se cual de las dos características es peor.

Por cierto que por fin se aprobó el tratamiento de dichas basuras con una serie de condiciones no idóneas pero mucho mejores que las anteriores, eso sí, como era de esperar con el voto negativo de la coalición del no, que deberían plantearse qué pretenden conseguir con su forma de actuar.

Mientras tanto desde el gobierno municipal se ha apoyado una iniciativa Popular de condena a las extorsiones etarras a empresarios, siguiendo con la ley del…puede que sí o puede que no.

El cachorro que aprende rápido
Dilo aquí o calla para siempre