martes, 07 de febrero de 2006
Desde mi humilde visión canina me ha dado por comparar diferentes humanos y sus comportamientos.

Hace unos días salieron las declaraciones de Antonio Tejero Molina (sólo recordado por los perros viejos ya), teniente no sé qué de la Guardia civil expulsado del ejército por su intento de golpe de estado a falta de incursiones en la isla perejil.
Bueno pues salió a la palestra porque se publicó una carta suya en un periódico de Melilla replicando a los políticos elegidos democráticamente (debe ser esto lo que no le gusta) que quiénes se creen que son para jugar con la integridad de España (yo le diría que los elegidos por el pueblo), todo esto referido claro está al omnipresente estatut catalán. Decía que Cataluña no es una nación ni lo ha sido nunca. Supongo que se refiere a que formaba parte del Reino de Aragón, y está apelando al regreso de los Reinos de Aragón y Castilla, porque supongo que para este hombre con tal memoria histórica España es una invención y no una nación (qué lío me estoy haciendo).

Por supuesto apelaba a una reacción divina (rezaba a Dios, aunque no se si esperando que diera un golpe de estado), y en segunda instancia al Rey (Aragorn, del señor de los anillos supongo, porque Juancar pinta ya más poco…).

Ya me he cansado del tejedor este.

Pues mirad, como por arte de magia hace unos días salieron también unas declaraciones de nada más y nada menos que un ex-presidente del gobierno catalán, digo español, Jose Mari Aznar, diciendo que corremos el riesgo de la desintegración del país, y cuando yo empezaba a tener pesadillas con el Armagedon, me entero que al igual que Tejero, se refería al Estatut, alucinante ¿verdad? Es que incluso usan las mismas palabras, para mí que se pusieron de acuerdo jugando al mus o algo.
El Aznar estaba tan acojonado con la idea de romper la unida patria (da hasta yuyu decir unidad patria), que hasta acabó haciendo apología del federalismo:
Aznar insistió en que un Estado federal «es exactamente lo que los independentistas y separatistas no quieren», porque «éste significa también lo que es el actual: una nación de ciudadanos libres, iguales entre sí y solidarios».
Por los colmillos de un pastor alemán que esto sí que no lo esperaba.

Yo de aquí saco varias conclusiones:
La primera que Tejero fue asesor de Aznar en su gabinete o Aznar fue picoleto por los ochenta.
La segunda que lo que separa no son los estatutos y documentos, sino la intransigencia de las personas.
Y lo tercero más bien es una pregunta que me ronda: ¿cómo es que un tío como Tejero cuyo golpe de estado fue teóricamente atajado por el rey, apela ahora a dicho rey? Sospechoso, sospechoso…

Esto de comparar a las personas me ha derivado a encontrar unos compañeros de cama de lo más extraños.

Cachorro al quite
Perpetrado por Desconocido @ 6:47  | Pensamiento
Dilo aquí o calla para siempre (2)  | Enviar
Dilo aquí o calla para siempre
Perpetrado por Pablo
martes, 07 de febrero de 2006 | 20:56
Para ser un cachorro se te ve con bastante criterio...

Sigue así... espero ansioso tu próximo capítulo.
Perpetrado por Cachorro
jueves, 09 de febrero de 2006 | 13:45
AIBA LA OSTIA!!! pero si me lee alguien, me alegro que te guste, y no te preocupes que mientras este blog no se vaya al garete yo seguiré pululando por aquí.