Hombre, el tío dice muchas verdades sobre el sistema penitenciario del estado, sobre la situación de discriminación de los presos vascos, y escribe un artículo que da que pensar.
Aún así, también me da que pensar y me asquea cuando trata como simples militantes vascos a tíos que son capaces de pegar un tiro en la nuca a otros por no pensar como ellos, tan simple como eso. Mira, esos pueden ser vascos y militantes, pero están en la cárcel por asesinos, que yo también me considero vasco y militante, y aún no me han encerrado, quizá sea porque defiendo mis ideas pacíficamente.