miércoles, 08 de marzo de 2006
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Quisiera hacer una pequeña reflexión sobre el modo en que llamamos a las cosas: somos de las pocas instituciones que al 8 de Marzo le denominamos "día internacional de Las Mujeres",

Esto tiene su importancia ya que si decimos "día de la mujer" lo que estamos haciendo es un reduccionismo porque mujeres hay muchas y cada una diferente de la otra y al decir "día.... de la mujer" usando el genérico decimos implícitamente que son todas iguales. Lo mismo que el suprimir la coletilla de "trabajadora" ¿Acaso hay alguna mujer que no trabaje?, ¿Las amas de casa?,¿Las paradas con dificultad de encontrar empleo por ser mujer?... Por todo ello hemos pasado de "día internacional de la mujer trabajadora" a "día internacional de las mujeres".

Poniendo otro ejemplo somos la única institución pública que siempre denominamos como "Getxotarras de origen extranjero" (así de largo) a los que popularmente se les llama "inmigrantes" y tiene su explicación. La ciudadanía Getxotarra (aunque desgraciadamente no todos sus derechos: voto, renta básica, ...) se adquiere con el empadronamiento no con la nacionalidad y cuando desde el "departamento de inmigración e interculturalidad" (otro nombre que no es casual) les denominamos así es para reforzar la idea básica de que estamos ante conciudadanos iguales ante la administración municipal que uno mismo, no de otra categoría inferior en base a su origen.

Iñaki Urkiza
Dilo aquí o calla para siempre
Perpetrado por Pablo
miércoles, 08 de marzo de 2006 | 10:04
Pues no me había parado a pensar en ello, pero ciertamente detrás de cómo llamamos a las cosas hay toda una forma de verlas y toda la intención de transmitir algo a quien escucha.

Hilando esto se me ocurren un montón de términos que usamos cada día y que llevan aparejada una carga "ideológica" enorme como lo de dinero "negro" o lo de inmigración "ilegal" y tantas otras.
Perpetrado por yita
miércoles, 08 de marzo de 2006 | 12:25
supongo que os habreis dado cuenta que la mayoría de palabras o frases negativas tienen un caracter femenino:

--Qué coñazo!--> que aburrido / es cojonoudo!--> qué bueno!
--qué putada!--> qué mala suerte!
--tiene unos huevos!--> es muy atrevido,...
y así un gran etc, de la diferencia, mientras las partes femeninas se toman negativamente, las masculinas, positivamente. menos mal que, cada vez tenemos más ovarios para luchar contra todo esto...

-- por otro lado, el racismo también prolifera en nuestro lenguaje, tal y como ha comentado pablo:
- un día negro, dinero negro,...
Perpetrado por Manu
miércoles, 08 de marzo de 2006 | 16:49
Vale, puedo estar más o menos de acuerdo en que se han creado utilizaciones del lenguaje que pueden resultar ofensivas para amplios sectores de la sociedad, pero todo esto es muy peligroso, una vez leí un artículo de un amigo en una revista en la que hablaba del peligro de ser siempre políticamente correctos, y que hacía la graciosa premonición de que acabaríamos contando a nuestros hijos el cuento de Blancanieves y los siete señores de longitud vertical inferior a la media, con tal de no herir sensibilidades. Cuidado con hablar de qué feo se está poniendo el día, o aquí se va a montar una gorda o un sinfín de expresiones que...que al fin y al cabo, el daño que hacen depende de la forma en que se digan.
En temas oficiales, es más necesario cuidar el lenguaje, pero este, como casi todo depende del ámbito en que sea manejado.
Perpetrado por Pablo
miércoles, 08 de marzo de 2006 | 19:52
¿Y tan terrible sería hablar siempre "políticamente correcto"?

¿O en realidad es una excusa para no cambiar?
Perpetrado por Manu
jueves, 09 de marzo de 2006 | 13:03
Para mí desde luego sería un coñazo (ups), me tocaría bastante las pelotas (uy, tanto el uso masculino como el femenino tienen connotaciones negativas, qué sorpresa) tener que andar siempre preocupandome por si lo que digo o lo que dejo de decir, lo que mando por email (con lo que todo el mundo se ríe),etc...hiere sensibilidades, claro que hay que tener cierto cuidado por respeto, pero como en todo, hay límites, porque llevado al extremo acaba resultando ridículo.
Mira en este mismo blog se votó lo de la caricatura de Mahoma, y el resultado fue que la libertad de expresión estaba por encima, pues entonces yo tengo también la libertad de no ser siempre políticamente correcto al expresarme, yo me pongo los límites que creo oportunos.
Perpetrado por Pablo
jueves, 09 de marzo de 2006 | 13:49
En esto, Manu, creo que no nos vamos a poner de acuerdo: para mi es más importante evitar herir la sensibilidad de alguien, que el esfuerzo que me pueda producir tener que ser siempre correcto.

Cuando hablo con alguien, cuando escribo, me parece importante tratar de ponerme en el lugar de la otra persona, y si algo de lo que me escucha o me lee le resulta hiriente de manera gratuita pues es un fallo de mi comunicación.

Otra cosa bien distinta es que cada uno puede defender su libertad a expresar sus opiniones y sus ideas, pero no creo que esa libertad llegue hasta el punto de expresarlas hiriendo a otras personas
Perpetrado por Manu
jueves, 09 de marzo de 2006 | 13:56
Si es que ahora parezco aquí el asesino de la palabra...
A ver, que yo tampoco voy a herir a los demás cuando hablo ni mucho menos, sólo digo que es imposible y de verdad lo creo, ser en todo contexto y en toda conversación, respetuoso con todos los colectivos y con todas las personas, por naturaleza, las personas somos más ofensivas que todo eso y de hecho ese lenguaje en ocasiones discriminatorio y ofensivo del que hablabamos y de la necesidad de cambiarlo, probablemente se fue creando (las expresiones y así) a partir de cómo somos por naturaleza.
Pablo, a partir de ahora, cada vez que hable contigo por muy distendido que sea el ambiente más te vale no meterte con nada ni con nadie porque te lo restregaré hasta el fin de tus días. Muchas risas
Perpetrado por Pablo
jueves, 09 de marzo de 2006 | 15:09
Por favor Manu, ¿cuando me has visto a mi meterme con nadie? Si soy la corrección en personaAngelito
Perpetrado por Invitado
domingo, 12 de marzo de 2006 | 22:05
Os aconsejo que echéis un vistazo a "El dardo en la palabra", de Fernando Lázaro Carreter, o a alguna de sus secuelas (últimamente ha editado una segunda entrega titulada "El nuevo dardo en la palabra"Guiño. Contienen recopilaciones de una serie de artículos sobre la utilización culturalmente terrorista (casi siempre "políticamente correcta"Guiño del lenguaje en los medios de comunicación. A mí la lectura de estos libritos me ha hecho reflexionar sobre lo que entendemos por "lenguaje políticamente correcto". Cada vez tengo más cuidado antes de dejarme llevar por modismos y palabros inventados por periodistas y políticos sin pararme a meditar por el sentido de las expresiones y términos eufemísticos, mojigatos o supuestamente ofensivos.Un ejemplito, sobre el que no sé si habréis reparado: las famosas "catástrofes humanitarias" que llenan los telediarios. ¿Qué puede tener de "humanitario" una "catástrofe"?
Perpetrado por Invitado
martes, 28 de noviembre de 2006 | 21:00
con todo respeto son mamadas las que ladras perra
Perpetrado por Invitado
miércoles, 06 de junio de 2007 | 3:30
hablas piedras!Ardiendo
Perpetrado por Invitado
miércoles, 17 de octubre de 2007 | 2:36
dios esta pagina es de lo peor....Ardiendo
Perpetrado por Invitado
jueves, 31 de enero de 2008 | 15:33
q te puedo dcir un tema tan important y solo escribes eso... yo necesito mas informacion con eso no hago nadaAvergonzadoLlorica:
Perpetrado por Invitado
domingo, 10 de febrero de 2008 | 17:49
esta pagina parece chiviada ¿ho no)Rebotadoinvasor
Perpetrado por Invitado
miércoles, 05 de marzo de 2008 | 22:11
esto es un porqueria,perra de mierda.