Día nublado, muchos rumores en el aire, los motores no paran de rugir, los corredores están preparados, el público expectante y ETA da el "pistoletazo" de salida con su anuncio de alto el fuego permanente...
No me digáis que no parece que los políticos y sus partidos se han situado en la parrilla de salida más con la intención de salir lo mejor parados del nuevo escenario político que se abre, que concentrados en la importancia de una sociedad en paz.
Están acojonados, todos sin excepción, no es que tengan miedo los que no mueven los hilos de quedarse fuera, tienen miedo todos.
El PSOE tiene miedo de que ETA se la juegue y se eche para atrás dejándoles en pelotas de cara a la ciudadanía del conjunto de España.
El PP tiene miedo de seguir dando mensajes tremendistas y quedarse fuera de una más que posible futura paz que hundiría su popularidad, así que ha decidido hacer un par de cambios en el motor para resituarse en la carrera.
El PNV quiere hacerlo todo rápido porque se ve fuera de los centros de decisión y a ver si le van a comer la tostada entre unos y otros, que con el escenario de violencia les iba todo muy bien, y a ver si las cosas van a cambiar y se van a acabar llevando un palo como el de CIU en Cataluña.
Batasuna tiene mucho miedo de volver a quedarse fuera de las próximas municipales, que eso es mucha pasta y no está la cosa para tonterías, además a ver si sus votantes se van a cansar y empezar a buscar alternativas...
Ezker Batua Berdeak, tengo la sensación de que no tiene ni mucho que ganar ni mucho que perder de todo esto, políticamente hablando. Su discurso se mantiene con violencia o sin ella, a no ser que los etarras sean especuladores inmobiliarios, solo van a estar ahí para asegurarse de que sea una paz sin exclusiones.
Aralar es como ese niño pequeño que intenta meterse en las conversaciones de adultos y nadie le hace demasiado caso, así que no tengo mucho que decir de ellos; bueno sí, dadles un chupete para que no lloren.
EHAK... de Batasuna ya hemos hablado.
Realmente a mí todo este puterío carnavalesco de pintarse la cara para que no se note lo que les importa de verdad me da bastante igual siempre y cuando por ello no se carguen las posibilidades que se abren de que en Euskadi, mi tierra, nuestra tierra, se respeten por fin los derechos humanos.
Diálogo y Paz para todos y todas, luego ya, quién gane y quien pierda la carrera me lo tomo más como una curiosidad, con su morbo, no lo voy a negar, pero es algo muy secundario.
Cachorro de carreras