La izquierda abertzale es evidente que tiene apoyos, aunque muchos menos de los que tenía en la época de Lizarra, por ejemplo, ya que en estos años han dilapidado buena parte del crédito que tenían producto de aquel proceso.
Sin embargo, desde algunos otros sectores de la izquierda parece que es necesario ponerse siempre "a las ordenes" de lo que vayan marcando desde Batasuna, y creo que es un gran error.
Estoy de acuerdo en que se abre un camino de esperanza, pero ese camino no lo ha abierto ni Batasuna ni ETA: lo ha abierto la sociedad vasca, en su conjunto, y ETA ha sentido la presión social, y la oportunidad de dejar la vía terrorista de una vez por todas.