El anterior fin de semana hemos oído hablar mucho, con manifestación incluida, de la amnistía. La verdad es que yo no tenía una opinión muy clara formada sobre este tema así que me he puesto manos a la obra:
- Préstamo (s. XVIII ) del griego
amnestía ‘olvido (de los delitos políticos)’, derivado de
mimnêskein ‘recordar’. De la familia etimológica de mente (V.).
Perdón de penas decretado por el Estado como medida excepcional para todos los presos condenados por determinados tipos de delitos, generalmente políticos.
- La amnistía (o amnestía) es el olvido legal de delitos que extingue la responsabilidad de sus autores.
- Magnanimidad del Estado para con aquellos delincuentes a los que costaría demasiado castigar.
En la primera definición menos mal que dice “generalmente políticos”, si lo fuera siempre ya se me iba al garete el artículo, porque a estas alturas ni la izquierda abertzale se cree ya que todos los presos de su entorno son políticos, de hecho la mayoría están condenados por asesinato, lo cual de político tiene bien poco.
La segunda tampoco me gusta, habla de extinguir la responsabilidad de los autores de los delitos, y creo que el olvido legal no conlleva la extinción de responsabilidades sino el perdón de las mismas.
La última definición la verdad es que no la entiendo, no sé qué puede causar que al estado le cueste castigar a un delincuente.
Bueno, llegado a este punto se me ha ocurrido hacerme una pregunta: ¿Para qué sirven las cárceles? Digo yo que si los delincuentes van a la cárcel será porque con eso pretendemos cumplir algún objetivo.
Tras pensarlo a mí se me han ocurrido dos corrientes mayoritarias a la hora de entender las cárceles:
1.- Cogemos a los inadaptados sociales y para perderlos de vista y evitar los problemas que generan les encerramos y tiramos la llave (que se pudran).Esto no puede ser porque si no en este país habría cadena perpetua y pena de muerte.
2.- La segunda es servir de fórmula para trabajar con estos inadaptados sociales hasta conseguir una reinserción social normalizada de los mismos, asegurándonos de que no van a volver a cometer los delitos que les han llevado a esta situación. Esto explicaría los recortes de penas y los distintos regímenes de encarcelamiento como fórmulas para conseguir dicho fin.
Bueno pues en el caso de los presos de ETA, entiendo que si en un tiempo prudencial se ha demostrado el abandono de las armas y la incorporación democrática de la izquierda abertzale, han sido facilitados los pasos para la reinserción social de sus presos y ha desaparecido el origen de la actividad criminal que les condenó a su situación de presos, y eso por no hablar de los presos por apología de un terrorismo ya extinguido o los de colaboración con una banda armada desaparecida.
Si la cárcel es un castigo del Estado para los que no cumplen las normas sociales, este castigo debería revertir cuando el castigado entiende que debe aceptarlas y cumplirlas y se adapta a las mismas. Así son los castigos a los hijos, no se castiga por castigar, sino con el fin de educar, en el caso del que hablo, una educación social.
Aun después de las reflexiones que acabo de compartir con vosotros no lo tengo claro, me ronda bastante la duda del arrepentimiento, que probablemente es necesario y no se ha demostrado, ¿qué opináis vosotros y vosotras de todo esto?
Por cierto, se acerca un aniversario, así que… salud y república.
Cachorro amnistiado