lunes, 24 de abril de 2006
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Estaba en las trincheras. Hasta yo era consciente de que mis últimos escritos tenían cierto aire de mala leche insano, de repulsa más o menos justa pero con demasiada inquina. Y me dije: “bueno, Izargorri, casi es mejor que dejes de aporrear la tecla y te des un descanso (lo de merecido lo dejo a criterio de la concurrencia)”. Es más, estaba intentando desafilar los colmillos en una reflexión republicana alejada del mundanal ruido, en plan de recuerdo lacrimógeno a la herencia de nuestros mayores. Sobre todo a la herencia de las mujeres republicanas, capaces de defender el doble derecho de mujer y república en una muestra más de las capacidades del sexo más fuerte, en recuerdo de nuestras amamas.

Pero no, tan tranquila estaba esta persona humana y compro el periódico… ¡si es que mi pareja tiene razón en lo del espíritu masoquista!. Y bueno, que me subió la presión sanguínea. La presión de sangre roja, republicana, internacionalista y sobre todo y por todo ello de izquierdas.

“Euskadi no ha existido nunca como nación hasta 1978”.- José Antonio Pastor, portavoz del PSE-EE en el parlamento Vasco.

Vale, vuelvo por mis fueros (“ejque me obligan”, que diría el último fagocitado de la época del buen rollito pero menos).

A estas alturas ya no sé si la imbecilidad es dueña de la historia o es que la historia es poner a los más imbéciles. O, lo que resultaría más dramático, hay mucho listo que campea por sus reales tratando de construir la Historia (así, con mayúsculas) a su imagen y semejanza. Como Dios, ahora que estamos en la época de la flagelación. Porque confundir churras y merinas a estas alturas es o una deficiente educación en el colegio o una muestra de maldad rayana con los peores vicios de esa derecha de la que ya nos esperamos todo. ¡Joder, de la derecha sí, pero de la izquierda…!

Nos dice el interfecto que Euskadi no ha existido como nación hasta el estatuto de Gernika y la constitución del 78. Quizás sea un problema básico de lectura, de leer un par o tres de libros de historia (de diferentes autores y sensibilidades para no caer en lo absurdo de las dobles lecturas tan en boga en la época franquista, época que por edad Pastor debe conocer en profundidad, o al menos el sistema educativo de este periodo de tan infausto recuerdo) para darse cuenta de la existencia de unas “tribus” que campeaban por estos lares. Personas tan diferentes que en un periodo de reyes y nobles (compañero Pastor, lo de nobles lo pongo en recuerdo de ese otro insigne correligionario tuyo que se abrazó con la de Alba ante la indignación de la gente más decente de este país, sea cual sea) se reunían en un árbol para charlar y decidir. Igual hay que leer un poco a los ilustrados franceses para darse cuenta cómo ponían como ejemplo estas prácticas. O leer a los cronistas romanos que ya hablaban hace casi dos mil años de la existencia de “gentes” con un idioma y una tradición común (esto del idioma y la tradición es lo que marca el real diccionario de la lengua española en su definición de nación). Igual hay que leer más y pontificar menos. Y asumir la historia tal y como se vivió. O más exactamente, como decidieron vivirla las mujeres y hombres de esos tiempos, aunque solo sea para honrar su memoria. Compañero Pastor y compañeros y compañeras varias, somos lo que somos en gran medida por la que fueron los que nos precedieron, sin entender y comprenderles repetiremos los errores (y no necesariamente los aciertos) que han convertido el planeta en una miseria inmunda.

El pueblo vasco existe como tal. Y como tal tiene derecho a elegir qué quiere ser y cuándo quiere serlo. Y esto no es una idea nacionalista, es sobre todo (tanto por historia como por implicación, tanto desde el punto de vista cuantitativo como cualitativo) una idea de las izquierdas. Y supongo que a estas alturas nadie se sorprenderá que ponga izquierda y democracia como sinónimos.

¡Pobre izquierda en manos de estos zoquetes!. ¡Pobre Euskadiko Ezkerra en manos de estos txorralaires!. ¡Pobre pueblo vasco del que no se reconoce su misma existencia!.

No importa, la izquierda sigue avanzando sin pausa. ¡Hasta la Victoria Siempre!. ¡Hasta la Tercera República de los Pueblos!

(Izargorri)
Perpetrado por Desconocido @ 6:16  | Pensamiento
Dilo aquí o calla para siempre (1)  | Enviar
Dilo aquí o calla para siempre
Perpetrado por babattina
viernes, 28 de abril de 2006 | 11:09
Como a Izargorri esos argumentos supuestamente históricos para desprestigiar el concepto de pueblo vasco me ponen de bastante mala leche.
Pero siempre rebato con lo mismo... Si me dicen: "no hay pueblo vasco hasta 1978", yo contesto, "vale, perfecto, ¿y qué? Hay pueblo vasco ahora, en 2006 ¿no? Pues aquí es donde estamos."
babat