El pleno del Congreso de los Diputados aprobó hoy la proposición de ley presentada por el Grupo Parlamentario de IU-ICV y defendida por su presidente, Gaspar Llamazares, por la que se declara 2006 como el “Año de la Memoria Histórica”, en homenaje y reconocimiento tanto a las víctimas de la Guerra Civil y del franquismo, como a los impulsores de la transición democrática.
La propuesta, destinada a conmemorar los aniversarios de la II República y de la Guerra Civil, que ahora pasará a debatirse en el Senado, contó con el respaldo de otros cinco grupos parlamentarios -PSOE, CiU, PNV, CC y Grupo Mixto-, además del de IU-ICV.
ERC finalmente prefirió abstenerse al ver rechazada su compleja batería de enmiendas, muchas de las cuales repetirá cuando se debata en el Parlamento la Ley de la Memoria Histórica, una norma mucho más compleja sobre la que IU presentó ya su propio texto, que no fue admitido a trámite en Pleno el pasado mes de marzo.
Llamazares trató de que nadie, ni desde la derecha del PP y desde el nacionalismo catalanista de ERC, tratara de utilizar un debate tan importante como el de hoy y usara la futura Ley de la Memoria para que primara la confusión y el enfrentamiento frente a los verdaderos objetivos que se perseguían con la iniciativa finalmente aprobada. La abstención de ERC y el voto en contra del PP fueron las notas discordantes de una ley que respondió al amplio consenso demandado por el resto de grupos.
Todos los partidos hicieron hincapié durante sus intervenciones en que con la aprobación de la proposición de ley no se pretende "reabrir heridas", salvo el PP, que sostuvo que la iniciativa pretende "utilizar el pasado como arma política".
Tramitada de forma directa y en lectura única, y aprobada por 172 votos a favor, 131 en contra y 4 abstenciones, la proposición de ley sobre la declaración de 2006 como Año de la Memoria Histórica salió adelante con la aprobación de dos enmiendas del PSOE y otra de CiU.
Esta última añade una nueva disposición adicional al texto que compromete al Gobierno a presentar, en el plazo de un mes, el informe sobre las víctimas de la Guerra Civil y el franquismo, que servirá de base para la elaboración de la Ley de Memoria Histórica prometida por el Ejecutivo.
La proposición de ley promovida por IU-ICV pide declarar el año 2006 como Año de la Memoria "en homenaje y reconocimiento de todos los hombres y mujeres que fueron víctimas de la Guerra Civil y posteriormente de la represión de la dictadura franquista, así como de quienes, con su esfuerzo en favor de los derechos fundamentales y de las libertades públicas, hicieron posible el régimen democrático instaurado con la Constitución de 1978".
La iniciativa añade que "los poderes públicos promoverán y apoyarán la celebración de actos conmemorativos que estimulen la reflexión sobre aquellos hechos y el recuerdo y reconocimiento de la labor de aquellas personas". Además, también estipula que el Gobierno, a través de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, promoverá la emisión de sellos y signos de franqueo conmemorativos, para cuya elaboración se facilitará la participación de la sociedad.
Gaspar Llamazares lamentó el rechazo que la proposición ha levantado en el PP y la justificación hecha por la derecha. "No se trata de reabrir ninguna herida, sino de hacer justicia", recalcó.
El coordinador general de Izquierda Unida aclaró que la propuesta "no es un prolegómeno de la Ley de la Memoria. Es una iniciativa humilde que sólo pretende rememorar la República como antecedente democrático y reconocer a los luchadores por la democracia de este país".
"Lo que nos interesa en el 75 aniversario de la II República es hacer un homenaje de todos los demócratas, a las víctimas de un régimen ilegítimo. No se trata de reabrir ninguna herida, lo que ocurre es que cuando se produce una catástrofe humana como fue la Guerra Civil que se prolonga en el tiempo con la represión, los pueblos tardan décadas en recuperarse".
En esa situación, se utiliza el "olvido" para tratar de sanar, pero al cabo del tiempo "se empieza a rememorar a través de los nietos de aquella época, quienes sin represión y sin la presión de la catástrofe comienzan a hacer memoria y a buscar justicia, lo que significa que aquéllos que se sacrificaron por la recuperación de la democracia sean recordados".
Llamazares avisó al PP de que "no es propietario de la transición democrática", y no puede "contraponer República a transición, porque los autores son los mismos". Para ilustrarlo puso como ejemplo al recientemente fallecido dirigente comunista Simón Sánchez Montero, tortura y encarcelado durante el franquismo y que participó luego como diputado en las dos primeras legislaturas.
Defendió también la legitimidad de la II República, el trabajo y la lucha de los republicanos antifranquistas por la recuperación de las libertades, y la reivindicación actual de la forma de Estado republicana.
Llamazares preguntó al partido mayoritario de la oposición "qué querencia hace que se vea hoy tan ofendido por la recuperación de la memoria", y subrayó que "la derecha política no debe sentirse heredera del franquismo, sino de lo mejor de la transición democrática".
Intervención de Gaspar Llamazares en el Congreso