Quizá no se hayan enterado,
porque pasó en Móstoles, en Madrid. El otro día Felipe y Letizia (sin don ni doña, por favor: igual que a todos nosotros no nos lo ponen nunca) fueron a Móstoles. Unos chicos, dos hermanos de 24 y 19 años, chico y chica, decidieron ondear a su paso una bandera republicana y gritar " Viva la República!". Algo normal, están en su perfecto derecho. Incluso a mí me han abucheado a veces y me aguanto. Cómo acabó la historia? Fueron detenidos, maltratados, vejados e insultados, se les denegó el habeas corpus y pasaron toda la noche en comisaría. La chica, de 19 años, se orinó encima dos veces, a causa del miedo. Ahora les han denunciado por el pintoresco y chiripitifláutico delito de "deshonor al Jefe del Estado". Allí, que yo sepa, no había presente ningún Jefe de Estado, por supuesto. Y aunque lo hubiera. En qué mundo vivimos? Es que los que mandan ya han perdido del todo la vergüenza?
Sin ser republicano, soy rabiosamente antimonárquico. Puede que el rey sea estupendo (lo dudo) y el príncipe mejor todavía (lo dudo más, si cabe), pero, como suele repetir el filósofo: si el heredero al trono fuera un déspota medio cretino, pijo perdido y sin más horizonte vital que el esquí y la conducción de vehículos, también sería rey igual. Ese es el problema de la monarquía. Y ahora, además, resulta que vivimos otra vez en la época feudal. Es concebible lo que ha pasado? Hace poco unos tipos amenazaron e insultaron a un ministro (el insufrible Bono). Les detuvieron. A los policías que les detuvieron se les ha caído el pelo. Va a pasar lo mismo con quienes detuvieron a estos dos jóvenes que no hicieron otra cosa que expresar su opinión?
A que no? No va a pasar nada. Seguimos viviendo en la Edad Media, el rey o el príncipe son sagrados y los demás no somos ciudadanos: sólo somos súbditos con derecho a voto.
(RAFAEL Reig)
El
caso de Jaume d'Urgell también se produce en el mismo contexto, ¿qué está pasando?