No te esfuerces, Pablo. No hay más ciego que quien no quiere ver. Realmente yo entiendo perfectamente a este vecino de Azkorri: vive de puta madre en una zona cojonuda de la costa, en una casita confortable y rodeada de campiña bucólica y le jode un güevo que le llenen el paisaje de viviendas para pobres.
¡Con lo bien que se está solito, disfrutando del paisaje exclusivo y sin esos miles de ciudadanos estorbando, tapándole las vistas!
Seguramente a este ciudadano le parecerá que estaba mejor el plan anterior, con sus 2.000 casitas para élites como él, gente decente, con sus unifamiliares de a 200 kilos, sin casas de VPO para indeseables sin recursos.
Supongo que este ciudadano piensa precisamente lo contrario que pensarán los 5.500 ciudadanos, con sus respectivas familias, que podrán acceder a una vivienda digna a precio asequible, y cuya única esperanza para acceder a ella es este proyecto.