Jueves, 08 de febrero de 2007
Hemos encontrado unos p?rrafos sustanciosos sobre los costos que genera el desarrollo difuso frente al compacto. Son afirmaciones del informe "An?lisis del fenomeno del crecimiento de baja densidad en el Territorio Hist?rico de Bizkaia de noviembre de 2003" publicado por la Diputaci?n Foral.

Lo escrito en el informe nos puede hacer reflexionar sobre la pol?mica creada en torno a Andra Mari y, sobre lo que realmente supondr?a construir, tal y como est? hoy en d?a aprobado (esto es viviendas de baja densidad como chalets,...) o con el plan nuevo propuesto (m?s equilibrado y asequible para todos y todas)

Lean y opinen:

La situaci?n actual de las zonas de baja densidad, no se puede comparar con el modelo rural de anta?o, donde el baserritarra estaba vinculado a la tierra y produc?a lo que consum?a. En cambio, en las ?nuevas? zonas se trabaja, se estudia y se realizan las actividades de ocio fuera, lo que genera una gran dependencia del veh?culo privado para sus residentes, lo que se ha traducido en un aumento significativo en el n?mero de veh?culos por familia.

Con los asentamientos de baja densidad no se crean infraestructuras ni equipamientos colectivos, lo que obliga a la gente a trasladarse utilizando el veh?culo privado, generando importantes problemas de movilidad y un aumento en los costes de transporte. A su vez, los desplazamientos realizados por los mismos conllevan una mayor contaminaci?n atmosf?rica y ac?stica.
Por ejemplo, en zonas de baja densidad, la primera instalaci?n externa de redes para aguas y saneamientos es entre tres y cuatro veces m?s cara que en una zona como es el Ensanche bilba?no, aunque el coste de esta acometida normalmente lo asume el promotor como se se?ala en la Ley del Suelo. Asimismo, establecer estructuras de mayor longitud para el servicio de aguas conlleva que el mantenimiento de las mismas se incremente entre dos y tres veces m?s que en zonas compactas y que las probabilidades de aver?as aumenten.

Del mismo modo, las zonas de baja densidad representan mayores costes de infraestructura urban?stica debido a que los precios se ?dividen? entre un menor n?mero de residentes.

La causa principal de la existencia de este tipo de desarrollos de baja densidad es la demanda por un estilo de vida que se centra en una nueva cultura ?de lo rural?, que implica la tendencia a residir en municipios alejados de ambientes urbanos. Asimismo, la posesi?n de un chalet o vivienda adosada supone un ?estatus? social, as? como la b?squeda de un entorno urbano ?menos agresivo?. Esta demanda no puede detenerse si la gente dispone de dinero para comprarse una vivienda de este tipo, ya que los promotores recogen sus peticiones y las presentan en los ayuntamientos. Para los municipios este fen?meno supone m?s residentes, m?s ingresos y m?s infraestructuras municipales.

A su vez, se tiene la creencia que las viviendas unifamiliares implican la llegada de residentes con mayores niveles econ?micos, mayor calidad de las edificaciones as? como la implantaci?n de mejores infraestructuras por parte de los promotores. Sin embargo, esto lleva asociada una mayor demanda de servicios municipales por los nuevos residentes.


El resultado es una ciudad que se difumina en el campo ocupando ?reas cada vez m?s extensas ?en ocasiones regiones enteras?. Es la ciudad difusa que tiene de todo y mucho pero disperso, separado funcionalmente ?la universidad, la industria, la residencia, las ?reas comerciales, las oficinas, etc.? y segregado socialmente, uniendo las partes a trav?s de una densa red de carreteras y v?as segregadas de transporte privado. Esta forma de proceder, multiplica el consumo del suelo, de energ?a y materiales.

En este contexto, se plantea regular elcrecimiento urban?stico en baja densidad de los municipios, de otra forma, este fen?meno inevitablemente ir? en aumento. La expansi?n urbana sin control trae como resultado un crecimiento en baja densidad, lo que ocasiona la desaparici?n de los l?mites de la ciudad al consumir grandes ?reas de suelo otrora rurales, formando as? un modelo de ciudad difusa.

En la actualidad se est? percibiendo el fen?meno con mayor intensidad en la metr?poli bilba?na en la que nos encontramos con municipios como Berango, Sopela, Urd?liz o el mismo Getxo en los que la situaci?n es ciertamente preocupante y llama m?s la atenci?n. No cabe duda que el fen?meno precisa de un estudio y an?lisis serio para cuantificar los efectos de esta forma muchas veces irreflexiva de organizar y ocupar el suelo, para tomar las mejores medidas correctoras oportunas y concienciar a las Instituciones y tambi?n a las personas de sus consecuencias
Dilo aquí o calla para siempre
Perpetrado por Invitado
Martes, 07 de julio de 2009 | 3:17
es un articulo muy interesante ya que tenia siert
desquiciado